Un artesano me puso aquí

Un artesano me puso aquí

El mejor vino es aquél que se comparte con la mejor compañía; así me sucedió cuando probé este vino artesanal y conocí la historia que había detrás.

En Villa Progreso conocí a José Luis, un contador público que comenzó a trabajar en viñedos a corta edad. Su pasión por esta planta lo hizo encariñarse y apasionarse por el vino. Sin importar su carrera, logró una gran experiencia en diferentes viñedos, sin embargo el destino lo dejó fuera de este medio, temporalmente. Esto sólo logró confirmar que su pasión era el vino, por lo que, con ayuda de amigos y sobre todo la familia, logró hacerse de equipo, uva, pero sobre todo de una identidad propia. Así nace Acachollï: “Nací en cuna de ixtle, y reposé en región otomí. Me criaron para ser dulce, y un artesano me puso aquí”.

Conocer esta historia y el amor a la tierra hñähñu (otomí) le da sentido a este vino de la Bodega Bothë, que podemos encontrar en restaurantes locales y exposiciones de la región.

Mi experiencia fue increíble. No sólo probé sus vinos; no sólo se me pintó la boca; no sólo me sentía mareada al grado de reírme de todo; conocí gente increíble, compartiendo varios tragos, anécdotas y los secretos de este vino, que si los digo, dejan de ser secretos. Mejor, si se dan la oportunidad de estar en tierras hñähñu, no duden en pedir Acachollï u Obxï, y qué mejor que degustarlo con platillos de la comunidad otomí.

Todos sabemos de las grandes fincas alrededor de la Peña de Bernal, y como lo he dicho, Querétaro no sólo es esas grandes bodegas, ni únicamente quesos. La cocina hñähñu es una delicia y es el origen de la verdadera cocina queretana, y maridar con Acachollï es una experiencia que les aseguro no se arrepentirán; tendrán el honor de probar un pequeño momento de la historia de Querétaro. 

CÓMO LLEGAR 

De la cabecera municipal, hay que tomar la carretera rumbo a Villa Progreso. Tan sólo son 15 minutos de camino a Las Tetillas (nombre original del lugar, debido a dos montes que ahí se encuentran). Entrando al centro de Villa Progreso, se verá de frente la bella iglesia, y justo atrás se encuentra la bodega Bothë: Calle 3 de mayo, esquina Manuel Doblado. El teléfono es (441) 2771460.

Recomiendo vayan a comer y deleitarse con todos los vinos.

PARA EL RECETARIO

No lleven auto; José Luis es tan buen anfitrión que les pide taxi de sitio a su destino. Yo me hospedé en La Canoa, un lugar bellísimo a una cuadra de su bodega; una excelente ubicación para probar sin preocupaciones todos los vinos.

Prueben primero los vinos blancos y después los tintos,

No se juzguen por las bocas pintadas; entre más pintado mejor. No hay colorantes, ni nada de esas mentiras; son vinos auténticos, sin modificaciones químicas; lo que tendrán en la lengua y labios sólo es un recuerdo de tierras hñähñus. 

Por último, y lo más importante, vayan con las personas con las que quieren compartir un gran momento. Si bien éste es uno de los mejores vinos que he probado en mi vida, recuerden que lo mejor de un vino es con quien se comparte. Ahora que si van solos, no se preocupen, ahí siempre se hacen grandes amigos, como yo lo hice con José Luis.

Sé un viajero conmigo, y tengamos juntos un buen provecho.

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