Potentes olores

Potentes olores

Decidí madrugar, y no necesariamente para atender al conocido refrán: “Al que madruga, Dios lo ayuda”; aunque si lo pienso, sí recibí un regalo de divinidad, pues el amanecer que presencié fue increíble.

Por más de dos horas y media de trayecto, los alrededores van transformándose de semidesierto en la planicie, a semidesierto en las montañas; de pronto a bosque muy frío en medio de la sierra, para terminar en un horno. Llegué a Jalpan de Serra.

Eran las 8 de la mañana y el calor estaba insoportable. No sabía si era el bochorno que ocasionaba el clima, el cansancio, la edad o el seguir en ayuno, lo que comenzó a provocarme ciertos mareos. Para un comelona complulsiva como yo, seguramente es la última opción; así que decidí explorar mis alrededores.

Llegué al mercado; el lugar típico en donde convergen las culturas, se da el intercambio y se muestra la cultura más arraigada de cada sitio. Yo siempre he dicho que los restaurantes llegan a ser interpretaciones de la cultura local, y que lo auténtico lo encuentras con la gente que, muy a su modo de promoción, ya sea con gritos o halagos a mi persona, me convencen de probar el sabor real de Jalpan. Así, mi recorrido por el mercado fue de la mano de un potente olor a chiles, hierbas, garnachas combinadas con la temperatura corporal que sube a medida que los minutos avanzan… Imagínense que en verano llegan a alcanzar temperaturas cercanas a los 50 grados.

Descubrir frutas, verduras, legumbres y otros productos, que jamás encontraría en el súper -mucho menos en el área de congelados-. Aquí todo es fresco, recién cosechado, y el recorrido gastronómico es un deleite.

PARA EL RECETARIO

1.- No te entretengas tanto en degustaciones en los pasillos del mercado. Es tentador; pero uno al principio debe ir como caballo percherón.
2.- Ubica la zona de jugos o bebidas, como el atole de teja.
3.- Ubica la zona del zacahuil. Sólo en caso de urgencia, o que el tiempo sea corto, podrás degustarlo. Pero yo recomiendo que aguantes un poco más. Después revelaré en dónde se encuentra el mejor zacahuil queretano.
4.- Ubica la zona de antojitos. Ataca con mesura, alegría y sin titubeos, gorditas, cecina, enchiladas… Todo es delicioso.
5.- Lleva siempre contigo un trapo, toallas húmedas, servilletas… porque el sudor escurre cual cascada huasteca, por lo que es indispensable tener un elemento auxiliar. A menos que ostentes de mucha tecnología, existen ventiladores portátiles o abanicos. Todo suma y todo es muy bueno.
7.- Terminado el festín del mercado, una caminata por el hermoso centro ayuda a la digestión. Ahí encontrarás postres, como deliciosas nieves, o más qué beber, como la tradicional agua de caña de azúcar.

Mi recorrido por Jalpan apenas comienza, y promete una atascadera sin igual.

Sé un viajero conmigo, y tengamos juntos un buen provecho.

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