Las mejores carnes de Oaxaca

Las mejores carnes de Oaxaca

Hay que reconocer que la gastronomía mexicana es toda una delicia. Después de esta frase tan acertada, pensaba continuar escribiendo que dentro de toda esa exquisita variedad, existen estados de la República que sobresalen por su originalidad en sus platillos; pero seamos honestos, ¡¿qué estado podría no sobresalir?!

Lo que sea de cada quién, los mexicanos son buenísimos para la cocina y para idear formas innovadoras de comer (sí, soy mexicana; pero no me incluyo en ese grupo porque a penas entiendo cómo encender una estufa).

Cada sitio tiene su toque mágico para sorprender no sólo los paladares, sino para hacer de un momento gastronómico, toda una experiencia de vida (no exagero).

Esta vez, conocí Oaxaca, y me dejé llevar por el sabor típico que guarda uno de los lugares más cotizados para comer delicioso. No estoy describiendo un lujoso restaurante, con vista a la plaza principal; hablo del Mercado 20 de noviembre.

Está ubicado a dos cuadras y media del zócalo de la Ciudad de Oaxaca, sobre las calles de Aldama, 20 de noviembre, Arteaga y Miguel Cabrera.

Aquí el sabor de los antojitos estandartes del estado se encuentran reunidos para ofrecer la mejor experiencia culinaria. Tlayudas, chapulines, enchiladas, delicioso chocolate, quesos, y hasta artesanías, hacen que el sitio se convierta en una pequeña muestra de lo que Oaxaca significa.

Pero hay un pasillo en particular que no es como ninguno de cualquier otro mercado. Imaginen qué tan importante debe ser, que ha modificado el nombre  del propio mercado para ser conocido como “el Mercado de las Carnes Asadas”. Un pasillo que podría claramente parecer un túnel de humo. Ese espacio está destinado a la venta de distintos tipos de carne, como tasajo, chorizo, tripa… Pero no se trata de comprar la carne de tu antojo e irte así nada más. La verdadera experiencia consta de pedir la carne, esperar a que la preparen, buscar un lugar dónde sentarte, esperar a que lleguen a ofrecerte las guarniciones para tu singular platillo, las cuales pueden ser aguacate, limones, cebollitas, tortillas… Todo eso, te lo llevan a tu lugar en una canasta, y después de un rato, el manjar está listo.

Además de que la calidad de las carne es muy buena, la manera en que la preparan la vuelve única. Se asan directo en el carbón. No; no en unas rejillas al calor del carbón, ¡directo en el carbón! ¡Así, en la piedra!

¡Delicioso!

Todo lo que pidas se va pagando a parte (casi casi hasta las servilletas se pagan). Puede ser un pequeño “pero”, peeero vale la pena vivirlo; en verdad es parte del viaje a Oaxaca.

Te prometo que no te vas a arrepentir.

¡Vive la experiencia en 360º!

 

La vida es un viaje. ¿Lo estás disfrutando?

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