Llegando y probando

Llegando y probando

Con el gran tamal, finalicé mi aventura por el bello pueblo de Jalpan.

Hasta el momento, Querétaro me ha sorprendido bastante. Siempre imaginé al estado con una dinámica similar a la de la Ciudad de México, pero he aprendido que es completamente distinta e increíblemente variada. (Seguramente la Ciudad de México también lo es… Tal vez en mi próxima aventura la recorra todita. Mientras tanto, a lo que estoy).

Querétaro cuenta con cinco Pueblos Mágicos (hasta este momento). Hay uno en particular, que la gente olvida anotar en su lista de próximas visitas. Y como yo hago todo lo contrario a lo que los demás hacen, me di a la tarea de investigar cómo podía llegar ahí, saliendo de Jalpan.

Así fue como llegué a San Joaquín, un lugar que me sorprendió por sus vívidos colores, sus aromas, la mágica neblina… pero no iba a dejar pasar el motivo por el que emprendí todo esto: sus sabores. Para comenzar, fui a una sitio en la que puse en práctica mis habilidades como panadera. Después de eso, me di cuenta que, en efecto, lo mío es comer.

Chequen el video:

PARA EL RECETARIO

Esta vez descubrí un ingrediente que no está tan sencillo de encontrar. Va más allá de cualquier campo, supermercado, tiendita de la esquina, o donde usted acostumbre a adquirir sus materias primas… La complicidad entre familia, el apoyo a la gente que se ama, la tradición, el amor y la hermandad. ¿En dónde se compra eso?

 

Sé un viajero conmigo, y tengamos juntos un buen provecho.

 

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